competencia del mercado

 

Mercado y competencia perfecta

No todos los mercados son eficientes en el sentido de que no en todos ellos existen unas condiciones técnicas llamadas de competencia perfecta. Los mercados eficientes o de competencia perfecta son aquellos en los que se asume que existen tantos vendedores como compradores de un mismo bien o servicio que ninguno de ellos, actuando independientemente, puede influir sobre la determinación del precio y que éste a su vez, está dado y es fijado por las mismas fuerzas del mercado.

La competencia perfecta es una representación idealizada de los mercados de bienes y de servicios en la que la interacción recíproca de la oferta y la demanda determina el precio. Un mercado de competencia perfecta es aquel en el que existen muchos compradores y muchos vendedores, de forma que ningún comprador o vendedor individual ejerce influencia decisiva sobre el precio. Para que esto ocurra, debe cumplirse estos siete elementos:

1.   Existencia de un elevado número de oferentes y demandantes. La decisión individual de cada uno de ellos ejercerá escasa influencia sobre el mercado global.

2.   Homogeneidad del producto. No existen diferencias entre los productos que venden los oferentes.

3.   Transparencia del mercado. Todos los participantes tienen pleno conocimiento de las condiciones generales en que opera el mercado.

4.   Libertad de entrada y salida de empresas. Todas las empresas, cuando lo deseen, podrán entrar y salir del mercado.

5.   Libre acceso a la información.

6.   Libre acceso a recursos.

7.   Beneficio igual a cero en el largo plazo.

La esencia de la competencia perfecta no está referida tanto a la rivalidad como a la dispersión de la capacidad de control que los agentes económicos pueden ejercer sobre la marca del mercado. Cuando se viola o no se cumple con alguno de los requisitos para la competencia perfecta se produce un fallo de mercado.

Mercado en Competencia Perfecta: para que exista, los precios los debe fijar el Mercado. Se llega al equilibrio cuando la Oferta es igual a la Demanda. La posición predominante es que a mayor precio, menor es la demanda. Por el contrario, a menor precio, mayor es la demanda. Esta clase de variación se conoce con el término de “directamente proporcional”. Se deben cumplir las siguientes condiciones:

Atomicidad: existen muchos demandantes y muchos oferentes, de modo que ningún actor condiciona los precios.

Homogeneidad: todos los bienes y servicios son iguales. No hay diferenciación.

Transparencia: libre y gratuita circulación de la información, al igual que de personas y empresas.

Sin límites: no hay restricciones de entrada o salida del mercado. La reventa es desconocida.

No existen costos de transacción.